¿Cuál es el impacto de la revolución 4.0 en el financiamiento de la seguridad social?

 


Por:  Luis Alberto Torres Tarazona / Director del Observatorio del Trabajo y de la Seguridad Social Universidad Libre 

@LuisAlbertotota


 

A propósito de la revolución 4.0 como forma de aplicar la tecnología en la industria, a través de la robótica, la inteligencia artificial, la big data, internet de las cosas, entre otros tipos tecnológicos que contribuyen a mejorar la producción de la empresa, son concebidas como formas de optimizar la competitividad por el uso de la industria inteligente y la conectividad. Sin embargo, todavía vemos lejano para Latinoamérica cadenas de producción totalmente robotizadas, aunque desde hace varios años en Colombia se utilicen la big data, la inteligencia artificial, internet de las cosas, esto es, ciencias aplicadas al sector industria.

 

La inquietud más grande que nos planteamos desde la academia es cuál será su impacto, tanto en Colombia como en la región, cuando la tecnología se aplique al sector servicios, esto es, en la producción de todos los bienes que consumimos en los hogares, ya que muchos son elaborados por personas de forma manufacturera, puesto que no hay una verdadera industrialización, tampoco los diferentes países se han preocupado por proteger el campo, por tanto, la industria es precaria y casi artesanal.

 

El impacto de lo anterior se reflejará en los sistemas de salud o de pensiones cuando ellos solo se fundamenten en cotizaciones de las personas afiliadas, lo cual podrá generar graves consecuencias en el trabajador, en la sociedad, y en los sistemas de seguridad social.

 

Estas conclusiones no son propias, ya en muchos países se lo preguntan, en España, por ejemplo, el profesor Carlos Javier Galán, al igual que nosotros, esboza las mismas inquietudes frente a los robots, la economía, el trabajo y el financiamiento de la seguridad social. Así, al avanzar en la industria digital, muchos puestos de trabajo serán desplazados por robots y por la inteligencia artificial, y con ello, desaparecerán innumerables cotizantes a sistemas pensionales.

 

Conforme a los estudios generados, con motivo de la implementación de la revolución 4.0, el 59% de los trabajos del mundo están en riesgo y con la desaparición de muchos; al tiempo, nacerá una clase de trabajadores digitales y quedarán atrás otros trabajadores por la brecha digital.

 

Por consiguiente, desde los sistemas de protección social, debemos ocuparnos de la política pública que los Estados han de implementar para que no se desfinacie la seguridad social, tal y como lo viene investigando la Asociación Internacional de la Seguridad Social- ISSA-, con relación al punto de ¿Cómo modificará la economía digital el entorno de la seguridad social?

 

Seguramente la automatización a gran escala en la producción industrial y de los servicios, confome la ISSA, deberá generar una nueva política para el desempleo; igual consecuencia traen las plataformas digitales al cambiar hasta la forma de contratar a las personas y es entonces que nos planteamos cómo proteger al trabajador desde la seguridad social. Dicha protección va dirigida a quienes no tienen establecido un puesto de trabajo, o por lo menos la ubicación geográfica desde donde presta el servicio, dada la falta de certeza del vínculo contractual.

 

No existe política pública frente a la dualidad máquina y trabajador, o mejor, entre el modelo económico y la seguridad social; las razones anteriores permiten afirmar que la seguridad social se afectará directa e indirectamente por la revolución 4.0. “La financiación de la seguridad social deberá reconsiderarse en el contexto de esta transformación”, hasta pensar en quiénes deben contribuir a la financiación, los mismos robots o por el contrario aquel que se enriquece por el uso de la tecnología.

 

Será que los Estados deberán implementar tributos, impuestos por utilización de la inteligencia artificial cuando los robots desplacen a los trabajadores, comoquiera que: “los administradores de la seguridad social y los responsables de las políticas deben anticiparse y adaptarse al futuro para que los programas de seguridad social sean eficientes, pertinentes y sostenibles” (ISSA). En últimas, Carlos Javier Galán ya da alternativas para la consecución de ingresos pero las resume en que quienes deben aportar con contribuciones directas al sistemas de seguridad social son los dueños de la tecnología, pero agregamos que, también todos aquellos que se lucran por la utilización de los robots.

 

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